Me duele el pecho y supongo que es porque me he decepcionado a mí misma. Porque me ilusioné cuando todo el mundo me lo advirtió. Porque me gustó tener a alguien como tú en mi vida. Porque al fin y al cabo sigo siendo una cría que no sabe diferenciar y que no podría darte lo que otra puede. Porque me gustas sí, lo conseguiste. Y ahora ya no va a ser lo mismo. No voy a poder mirarte igual ni hablarte igual. Me diste algo nuevo y especial y yo lo acepté, ahora sintiéndolo porque al final, no ha salido como quería y como en algún momento pensé.

Me impresionaste con el entusiasmo en el que me dijiste.."quiero que nos conozcamos más" y con lo mucho que me insististe para quedar contigo, para darle una oportunidad a algo que yo veía mal y que aun sigo viendo, pero que ahora me da igual. Porque la primera vez es la primera vez, todo lo que pasó desde ese momento hasta ahora, ha sido importante para mí. Pero nada tiene que ver lo que yo siento con lo que tú piensas. Pero es así. Tanto esfuerzo, tanto miedo que nos gustaba, tantas cosas nuevas, tantas locuras, tantas ganas de quedar, de poder besarte, de poder sentirte.. Tanto para nada. Para una nueva aventura sí, para romper tu rutina sí. Para divertirnos, sí. Para ahora seguir adelante, cambiar el último mes especial al cero. Para olvidar lo todo, guardarlo en un cajón. Cerrarlo con llave y no volver a contarlo, a nombrarlo ni a pensarlo.
Eso, suponiendo que consiga cerrar ese cajón. Y que pueda tirar la llave.