martes, 22 de enero de 2013

Down.


[...] Todo a mi alrededor era frío. Era húmedo. Y era absoluto silencio. Sólo oía el sonido de unas gotas contra el suelo y mi única respiración en todo aquel lugar. Olía raro y a pesar de no poder ver nada por la oscuridad, sé que él estaba ahí, mirándome, y yo no podía hacer nada. No sabía qué hacer. Me sentía prisionera de él y mi cuerpo no respondía. 
Miles de sensaciones me vinieron en un momento. Angustia, dolor, agonía, desesperación, sufrimiento, miedo. Y lo único que me podía consolar, era dejar caer las lágrimas que me ahogaban, pero aguanté, pues no le iba a dar a él ese placer. Y respiré hondo. Y aguanté. 

No sé cuánto tiempo estuve allí, pero se me hizo algo eterno. Algo interminable, algo no deseable para nadie. 

Poco a poco, el frío iba metiéndose en mi cuerpo. Notaba como las piernas ya no me respondían, notaba como mis labios se secaban, y mis manos se debilitaban. Me encogía sobre mi misma, abrazándome con mis débiles brazos, pero de nada servía. Intentaba pedir ayuda; hablar. Pero nada salía de mi garganta, ni un simple gemido, ni un pequeño susurro; nada. Y del cansancio, del dolor, del miedo y de mis pocas energías, caía en desmayos pequeños, que me dejaban traspuesta y sé que pasaba tiempo aunque no sé que ocurría, y volvía a despertar. 

Después de despertar, no recordaba qué soñaba o que pensaba durante tanto tiempo, pero me sentía algo mejor. Como más tranquila, más serena, sin tantos nervios y sin tanto miedo. Pero intenté una y otra vez recordarlo, y no lo conseguía. Esa impotencia de no saber qué era aquello que me hacía menos infeliz, o menos desdichada me hundía más y más. [...]


sábado, 19 de enero de 2013

¡Egoístas asquerosos!


Y la gente siempre dice que aprenderá de sus errores, y se propone aprender de esos errores. De no volver a cometerlos. De adelantarse a ellos para no volver a sufrir. Pero yo no quiero aprender de los errores que me hacen daño, que me hacen sufrir; yo quiero aprender de mis errores que hacen daño al resto. 
En este mundo egoísta la gente se preocupa de sus problemas, de sus miedos y de sus sufrimientos, pero no de los que ocasionan al resto, que no son pocos. 

Yo intento darme cuenta de los errores que he cometido y de cómo han afectado al resto e intento no volver a cometerlos. Porque creo que la gente aún no ha notado esa sensación. Esa sensación de dolor y de mal estar que siento cuando hago daño a alguien, sea queriendo o sin querer. Esa sensación de angustia y de impotencia, porque el otro sufre, y yo no puedo hacer nada.
Es que este mundo de idiotas no conoce esa sensación. De no poder borrar tus errores o de no poder arreglarlos, y de tener que vivir con ellos para siempre, sin que esa persona pueda perdonarles. No la conocen.

¡Egoístas asquerosos!

Y cuando la gente se dé cuenta de lo que realmente importa son los sentimientos de los demás y no solo los de uno mismo, el mundo solo sera un montón de tierra y agua, con unos cuerpos vivos pero sin sentido común ni algo de generosidad. Simples marionetas que buscan su propio bien y no el del resto. Simples cosas que caminarán por la calle y no sabrán lo que es lo verdaderamente bueno.

Menos mal que aún quedan algunas de esas personas, cuando se acaben por completo, espero no poder verlo por estar bajo tierra y feliz, de no haberme preocupado solo por mí.

martes, 8 de enero de 2013

;)





Lo que en español designamos con la palabra"amor" era designado en Grecia con tres 
expresiones distintas:
-Eros: vinculado al deseo, un amor sexualizado y que puede existir en una pareja.
-Philia: tiene un sentido similar al de la amistad. 
-Agape: estimación o reciprocidad. 

Sois más simples y creéis que "amor" envuelve a todo lo relacionado con el cariño, con el querer, con el amar. Aprended primero su sentido, y luego aplicadlo. 

jueves, 3 de enero de 2013

Fine e inizio.

El nuevo año me ha hecho recordar todo lo que me ha pasado, no solo en los últimos doce meses, si no durante gran parte de mi vida. Durante meses y meses anteriores al año 2012. Cuando yo creía que cualquiera que te dijera "hola" era de fiar, cuando pensaba que podía contarle mis cosas a cualquiera que me lo preguntara, cuando pensaba que, no todo el mundo de este "gran" pueblo sería igual; cuando me di cuenta de que no se puede dejar de lado a los amigos, de que tienes que estar siempre con ellos, o al final les perderás; cuando me di cuenta de que no merece la pena hacer caso a gente, que no te hace el mismo caso a ti; cuando aprendí, que sufrir es necesario para seguir adelante y que eso me hace cada vez más fuerte.
Y es que la vida no cambia de un año para otro, ni de un mes para otro, si no de un día para otro. Cada día tienes nuevos retos, nuevas preguntas, nuevas responsabilidades, nuevos miedos. Nuevas sonrisas, nuevas penas, nuevas alegrías. Aunque no todas se noten igual que otras.

Y yo este último año me he dado cuenta de que, cada día he aprendido. Y cada día que me queda aquí, demostraré que lo he hecho.

Me demostraré a mí misma que la gente que está aquí y que no me ha apreciado, que la gente que piensa cosas horrorosas sobre mí, que la gente que solo quiere hacerme daño, que la gente que solo hace que fastidiar, que esa gente, no es más que una pelusa que me encuentro en mi cama, la cual tiro sin ninguna pena. Que esa gente no vale nada, y no se merecen ni mi "hola".


Demostraré a mis amigos, que estoy aquí pase lo que pase, aunque muchas veces falle, aunque muchas veces les grite, me enfade o les hable mal. Aunque muchas veces no sea justa con ellos, siempre estaré pendiente de si están bien o mal. Y que aunque sea el último año en que vendremos juntos a clase, en que madrugaremos juntos, en que sufriremos juntos los exámenes, será nuestro año, y nadie nos lo quitará.

Y a quien, no puedo demostrarle lo que quisiera de verdad o lo que no se puede, solo le demostraré que puedo aprender de mis errores, de mis sentimientos y aprender a canalizarlos y a aceptarlos de otra manera. Le demostraré que puedo seguir siendo esa amiga, sin más y sin ningún inconveniente de por medio. Le demostraré que para medio año que queda, seré igual que antes, esa chica, sin más.




Todo merece la pena vivirlo.



Uno mismo siempre piensa que jamás hará esto o lo otro si está mal. Que igual que no quiere que se lo hagan, él no lo hará, pero al final terminan haciéndolo. 
Igualmente, solo se vive una vez, solo cumplirás 10 años una vez, solo irás al instituto una vez y esperemos que solo haya que ir una vez a la Universidad.
¿Por qué no vivir como nos guste? ¿Por qué no cometer locuras y vivir las sensaciones que te provocan esas locuras? ¿Por qué no? 

La vida es más intensa cuantas más experiencias tengas y cuantos más sentimientos y emocionas hayas vivido. ¿Por qué no probar todas y cada una de esas experiencias? ¿Por qué te dirán que está mal? ¿Por qué harás daño a alguien? ¿Por qué quizá sea un error? ¿Por qué puede dar miedo al principio?

¿¡ Y QUÉ !?

Todo lo nuevo da miedo al principio y todo lo que da miedo, es lo que realmente vale la pena. Todo lo que provoca esas sensaciones merece probarlo. Todo lo que te hace reír y llorar al mismo tiempo. Todo lo que te hace gritar y callar.

Todo lo que te provoca esas sensaciones de bipolaridad, todo, merece la pena vivirlo.

miércoles, 2 de enero de 2013







Sí, me quieres.


Sé que me quieres.


Ser consciente de ello es muy liberador, como si me hubiera

deshecho de un peso aplastante.