En todo momento de la vida te sientes como una persona sucia y con mala suerte. Siempre piensas que no haces las cosas bien y que te podrían ir mejor. Siempre sueñas con un mundo donde todo no es que sea perfecto, pues no existe, pero si donde todo sea como a ti te gusta, de tu agrado y que te llene de felicidad el simple hecho de pensar en tenerlo. Y tantos pensamientos positivos de que todo cambiará, de que todo irá mejor. Pero todo se vuelve a fastidiar. Lo malo siempre permanece en nuestras vidas, en cada paso que damos, por más que lo intentemos, volvemos a encontrarnos con un bache. Como si fuesemos pequeñas hormigas que trabajan duro todo un día para que al terminar la jornada de trabajo, cualquier situación destroze todo el esfuerzo hecho. Para que no puedan comer. Para que al día siguiente tengan que volver a salir y volver a recolectar. Y lo hacen. Salen adelante. Esas pequeñas personitas que tendrían que ser un ejemplo a seguir. Que saben que pueden fracasar. Que saben que tienen pocas oportunidades de salir con vida. Que saben que a su vez, si no lo hacen, mueren de hambre. Que se necesitan unas a otras, para poder salir adelante. Que si caen, se levantarán por las demás. Y eso hemos de aprender. Siempre sentiremos que la vida no nos sirve de nada. Que todo lo que hagamos bien se nos arrebatará. Y puede ser. Seguro que es. Pero no por ello hemos de caer. Poco a poco, la vida nos dará lo que nos merezcamos. Y si no, te lo consigues por tus propios medios. Pero jamás te rindas. Jamás huyas. Jamás llores por perder, llora porque te has vuelto a levantar. Jamás digas jamás volverá a pasar. Porque volverá a pasar. Por eso mismo, ser como las hormigas, nos ayudará.
martes, 20 de diciembre de 2011
miércoles, 7 de diciembre de 2011
Las claves de mi vida.
Habéis sido vosotras las que me habeis enseñado a ser una amiga de verdad. A comprender que nunca se ha de dejar sola a una persona que quieres tanto. A sonreír al veros como si fuera la última vez que lo haga. A intentar dar todo por vosotras.
Y me habéis hecho ver lo estúpida que soy cuando quiero. Lo arrogante, egoísta, impaciente, cabezota, cascarrabias, escrupulosa, tiquismiquis, egocéntrica, caprichosa.. Todo lo que me digáis, sé que lo soy y que lo seré. Pero me habeis aguantado y querido igual. Me habeis apoyado hasta en las cosas que no os gustan, en las cosas que no aceptáis. Las que ni yo creía que iba a hacer y las he hecho por ser tan estúpida como soy. Me habéis hecho sentir útil. Porque habéis contado conmigo para todo. Yo sé cosas que nadie sabe de vosotras. Yo he vivido lágrimas con vosotras que no deberías haber derramado. Me habéis confiado vuestros malos momentos para que los convirtiera en buenos.
Me siento tonta al veros y creer que no estais igual conmigo que antes. Que todo ha cambiado. Que hemos cambiado. Que ahora parece que no os alegra verme, que no teneis ganas de estar conmigo, que somos como extrañas cuando nos cruzamos sin decirnos nada, solo sonriendo por respeto y eduación. Que no nos contamos las cosas de antes. Que no pasamos momentos inolvidables y que nos marcarán. Que no tenemos la amistad que teníamos antes.
Y no me pidáis que me quede así, sin vosotras. Sin las que me han cambiado tantas cosas. Las que me han alegrado la vida. Porque me quedé sin nada, y me lo devolvisteis todo sin dar nada a cambio. Y ahora el mero hecho de pensar que no os tendré, que no podré decir, voy a quedar con ellas. O que me pase algo que necesite vuestra ayuda y no pueda contároslo, no pueda tener vuestra opinión y vuestros abrazos, vuestros te quiero, vuestros tú puedes o vuestros olvídalo.. El mero hecho de pensar eso, me debilita, se me van las fuerzas, tiemblo, lloro y os echo más de menos. Mucho más. No me lo pidáis. Soportarme otra vez. Como antes. O incluso mucho más, porque es cuando más lo necesito.
Pero no me dejéis sola. Otra vez no. No os obligo. Os lo pido porfavor..
Quiero estar estos dos años que nos quedan como los años anteriores. Quiero tener los mejores recuerdos junto a vosotras.
Sois las claves de mi vida. Las que me han hecho pasar de una parte de ella a otra. Lo sois todo. Y no quiero que eso cambie. Porque os he querido como a ninguna amiga que he tenido. Porque os quiero como no podría querer a alguien. Porque sí joder. Porque no se puede quedar así.
Y no me salen más palabras para explicároslo. Ninguna más..
Porque de pensarlo, no puedo más.
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