jueves, 22 de marzo de 2012

I want your money, monkey..

Con suerte aún piensas en tener dinero, en que tu vida se solucionará con ello.
En que estudiar, es sólo para eso, para conseguir un papel de color que te da comida, agua y un cobijo pasajero.
En que si tienes suerte, tendrás el suficiente, para poder salir del país en el que envejeces.
En que por él vives y rezas, para que tu familia no caiga y pierda.
Coge tu dinero, úsalo para lo que quieras.
Mal gastalo, piérdelo. Guárdalo en una cuenta.
No lo quemes, ni lo regales. Directamente mata por él.

Yo mientras, con poco más que esta frase, te digo que vaya vida quieres.

jueves, 8 de marzo de 2012

Jajajajajaja

Si te sientes como en un desierto:
Todo seco. Todo desconocido. Todo bonito pero siniestro.
Si crees que no tienes salida alguna con lo que te pasa. Que si sigues adelante, podrás encontrarte arenas movedizas que te lleven bajo tierra, y por un momento, te parece buena idea.
Que piensas que por mucho que continues, no habrá agua que pueda saciar tu sed.
Que el sol que te quema y te deja sin respiración no se irá nunca y ves tus pisadas tras de ti, desapareciendo, como tus ganas de seguir adelante. Te ves sola, perdida, cansada...

Venga, estás en un desierto, lo estás deseando. Déjate de tonterías y quejas y, ¡Salta desde la duna!


viernes, 2 de marzo de 2012

Up.

Ya no es el hecho de que esté mal. De que lo que hagamos no lo entienda la gente. De que hablen, miren, escuchen y murmuren.  Ya no es el miedo de que puedan pillarnos, las ganas de que pase otra vez, no son porque necesito esa adrenalina. Ya no.
Esa adrenalina puedo encontrarla en cualquier otra parte pero lo que tú me das cuando pasa, todo lo que siento cuando está pasando y todo lo que sucede después de pasar, no lo encuentro en otro. Esa sensación cuando me miras. Cuando me rozas. Cuando tengo tu respiración en mi cuello. Cuando te muerdes el labio mientras me miras de arriba a abajo. Cuando susurras. Cuando, cuando y cuando...
Tantas cosas que me hacen sentir tan única en ese momento. Nadie me ha hecho sentir así. Y no es amor. Yo he vuelto a perder la fé en el amor. En esas promesas estúpidas, que aunque se cumplan no te sirven, o no le sirven a él. Pasar tanto tiempo con una persona, a quien luego tienes que olvidar. Llegar a sentir tanto por alguien, que luego te hace sufrir más de lo que te hace feliz. 
Lo mejor es lo que tú me das. Es placer. Es locura. Es diversión. Pero, de un tipo tan, especial, tan extraño, raro, diferente, peculiar y sencillo, que lo hace absolutamente perfecto ese momento.
Hace absolutamente perfecta cada conversación. Cada fantasía. Cada secreto. Cada noche o cada hora. Cada, cada y cada vez...