Nunca se sabe a dónde te diriges, ni la dirección que has de coger, ni a quien te encontrarás, ni cuánto sufrirás, ni cuánto reirás; nunca se sabe si es correcta la decisión que tomas, si has dado la respuesta acertada o si te la han dado; si la gente que tienes a tu lado estará siempre a tu lado, o si cambiarán cada dos por tres; nunca se sabe si la melodía de tu vida será más rápida o más lenta, si tendrás que chillar para oírte hablar o tendrás que susurrar porque el resto de la gente te escuchará; nunca se sabe si el ritmo es el adecuado, si el tono es único o si ya lo has repetido [...]
lunes, 27 de agosto de 2012
martes, 7 de agosto de 2012
Y que te quiero.
Pocas historias terminan como una quiere pero por ello ya no pienso que todo el tiempo que duró ese cuento, esos momentos, no han servido para nada y que he perdido el tiempo, así de claro. No es así. Si paso tiempo con una persona es porque me gusta estar con ella, porque disfruto cada momento y no tiene nada que ver que quizá no llegue a más, lo importante es disfrutarlo, el ya, el ahora.
Cada día, pienso en todo lo que viví con esa persona porque me gusta recordarlo, me gusta revivir cada momento en mi cabeza, me gusta sentir de nuevo lo que sentía junto a él, me gusta verle en mí, me gusta verle estar en mí, y lo pienso y lo pienso.
Y ahora, ahora sé que no puede volver a ocurrir, que no puedo volver a pasar esos momentos junto a ti. Que se han convertido en pasado de verdad, en un pasado que no podemos recuperar. Y me duele, me duele pensar que no te tendré más. Que las noches las pasaré tranquila en mi cama echándote de menos. Que me miraré al espejo y sólo vere tu imagen reflejada mirándome sin miedo. Y lo sé, y sé que me dolerá. Y sé que sufriré. Y sé que pensarás que es culpa tuya, que tu hiciste esto y que lloraré por tu culpa. Pero no es así.
Yo acepté todo lo que conllevaba y seguí viéndote porque yo quise. Yo te devolví el primer beso que me diste. Yo te contesté a los mensajes. Yo acepté tus gustos, incluso se convirtieron en gustos míos. Yo sola me terminé enamorando de ti, y no hay más. Yo seguí queriendo quedar contigo, seguí queriendo verte, seguí queriendo todo lo que tenía que ver contigo y nada de ello me ha destrozado. Estar contigo me ha enseñado a ser más fuerte, a valerme por mí misma, a saber decir que no, a hacerme valer, a sentirme viva, a ser feliz, a quererme tal y como soy, a que como dices tú, hay muchas formas de querer, a saber sufrir por que yo he querido, a seguir con alguien que sé que está ahí, aunque no le vea, a tener una amistad distinta que por supuesto me ha encantado.
Porque aunque algo termine no significa que ya no me guste lo que ocurrió. Significa que se ha pasado el momento, pero los recuerdos se quedan, los sentimientos se quedan y que te quiero, siempre se quedará.
Siempre.
Tengo esos temores que recorren mi cuerpo y me hacen dudar de los pasos que voy a dar durante el día, por los cuales no sabré si las cosas están bien o no, por los cuales sufriré más. Pero he conseguido una táctica, sí, una táctica. En la que todo eso se esconde en alguna parte, en no sé donde, gracias a una capa. Una capa. No de invisibilidad como la de Harry Potter (aunque tampoco estaría mal). La mía, es una capa que me pongo cuando tengo problemas y que crea un doble espacio, donde escondo todo lo que no necesito pensar, todo lo que me hace daño, todo lo que es "malo" para mí en estos momentos, y deja otro espacio para guardar lo bueno. Con ella siento que estoy a salvo de cualquier situación embarazosa, de secretos, de mentiras, de corazones rotos y de lágrimas; siento que me protege y yo quiero creer que es así, porque ya es lo único que me ayuda a seguir.
Y esa capa eres tú. Eres tú cuando me abrazas, cuando me besas, cuando me miras o me sonríes, cuando me escuchas y me aconsejas, cuando te preocupas y me ordenas las ideas. Y aunque no te tenga cerca, lo seguirás siendo porque sé que de lejos me proteges y me sigues ayudando. Y aunque no te tenga cerca, seguiré pensando en ti como mi protector. Y aunque no te tenga cerca, recordaré que no me diste nunca nada malo, que siempre estuve a salvo contigo y que eso, forma esa capa, y esa capa, formará parte de mi siempre.
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