Debería ser siempre así. Siempre deberíamos esperar. Esperar a que las cosas lleguen y no convertirlas en un reto. Esperar a que ese chico te hable. Esperar a que los momentos vengan a ti, y no tú a ellos. Esperar sentados en el sofá de tu casa, viendo la televisión o leyendo un libro, a que venga alguien y te saque de allí, pero no por tu propio pie. Se debería esperar a dar el primer paso, que lo dé el otro ¿no? Porque tengo que pasar yo esa vergüenza. Total, sólo sirve para pasarlo mal y seguramente, llevarte un chasco, una mala experiencia más. Se debería esperar como las olas en la orilla. Siempre vienen a ti, no vas tú a ellas, porque te podría venir una ola más grande de lo que esperabas y mojarte los pantalones que acababas de remangarte para eso mismo, no mojartelos. Se debería esperar, no tiene más.
Pero no serás tan tonto como para hacerme caso, ¿no? ;)
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