Y la gente siempre dice que aprenderá de sus errores, y se propone aprender de esos errores. De no volver a cometerlos. De adelantarse a ellos para no volver a sufrir. Pero yo no quiero aprender de los errores que me hacen daño, que me hacen sufrir; yo quiero aprender de mis errores que hacen daño al resto.
En este mundo egoísta la gente se preocupa de sus problemas, de sus miedos y de sus sufrimientos, pero no de los que ocasionan al resto, que no son pocos.
Yo intento darme cuenta de los errores que he cometido y de cómo han afectado al resto e intento no volver a cometerlos. Porque creo que la gente aún no ha notado esa sensación. Esa sensación de dolor y de mal estar que siento cuando hago daño a alguien, sea queriendo o sin querer. Esa sensación de angustia y de impotencia, porque el otro sufre, y yo no puedo hacer nada.
Es que este mundo de idiotas no conoce esa sensación. De no poder borrar tus errores o de no poder arreglarlos, y de tener que vivir con ellos para siempre, sin que esa persona pueda perdonarles. No la conocen.
¡Egoístas asquerosos!
Y cuando la gente se dé cuenta de lo que realmente importa son los sentimientos de los demás y no solo los de uno mismo, el mundo solo sera un montón de tierra y agua, con unos cuerpos vivos pero sin sentido común ni algo de generosidad. Simples marionetas que buscan su propio bien y no el del resto. Simples cosas que caminarán por la calle y no sabrán lo que es lo verdaderamente bueno.
Menos mal que aún quedan algunas de esas personas, cuando se acaben por completo, espero no poder verlo por estar bajo tierra y feliz, de no haberme preocupado solo por mí.
Me encanta, soy una de esas personas como tu. En estos fragmentos me he dado cuenta que te expresas muy bien y que si mucha mas gente lo leyera se darian cuanta de esos errores que aftectan tanto a nosotros como el medio que nos rodea.
ResponderEliminarMuchas gracias. Me alegro de que te haya gustado. Y espero que tú tampoco te rindas y sigas pensando en los demás. Un beso :)
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