lunes, 2 de diciembre de 2013

Llegas y me das oxígeno, mi único somnífero.

Pues todos sabemos que en algunos momento, no hace falta más que una buena canción, buena música; acompañada de buena compañía. 
De esa compañía que sabe que no ha de hablar, que solo ha de abrazarte o simplemente escucharte. 
De esa compañía que sientes aunque no esté y que si está es lo que más sientes. 
De esa compañía que sí o sí, es única. 






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