lunes, 24 de febrero de 2014

Ying yang.

Hay un dicho que dice: "Dios los crea, Dios los junta".
Y yo sinceramente, no creo en Dios, no tengo nada en contra, pero mi razón me hace negarlo (no importa, ese es otro tema). El caso, es que cada cual, se junta con quien cree que está bien, con quien cree que le comprende.

Está con aquel que le ayuda, que le escucha y le hace reír; le hace saltar de nube en nube y caer en caída libre sin importar el golpe porque sabe que estará ahí para curarle.
Está con aquel con el que siente que nada le falta, nada más necesita.
O puede que piense que con eso se conforma, que ya encontrará otra persona. O puede que en verdad no le gusta, y sea solo una rutina, una continuación de algo; que sea un paseo sin sentido, sin destino; que sea un error en un papel, que no se puede borrar con típex ni con goma; que sea una escapada a los grandes problemas que tiene; que sea mentira y mentira y aún así todos lo crean.

No importa qué piense alguien, o quien piense esto y no lo otro. No importa si él lo ve blanco y ella negro o si él es blanco y ella de color; no importa nada, absolutamente nada, salvo que no hagan daño a nadie con eso, ni a ellos ni al resto.

Quizá eso sea más difícil, por eso terminan los malos con los malos, y los buenos con los buenos.

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